La Ira en los Caminos

El siguiente artículo nos habla de lo peligrosas que pueden ser las carreteras, debido a la velocidad, la ira, la irresponsabilidad de los conductores entre otras cosas...


No, no es broma, hay ya tantos "iracundos" que hasta salen en la televisión y los helicópteros de la prensa americana siguen en vivo todo el trayecto del psicópata (que afortunadamente casi siempre concluye con su captura). ¿Ya ve cómo todo depende del color del cristal con que se mire? Horror, pensará usted, que nunca me ocurrirá a mí, conductor amable y paciente que afronta con donaire los semáforos descompuestos, los idiotas al volante y las señoras en camionetota que se lanzan al cambio de carril sin revisar el espejo retrovisor.


Siento decepcionarlo, querido lector, pero ningún adulto o adolescente al frente de un volante es inmune a este fenómeno. Si, por ejemplo, su pacífico temperamento se ve alterado cuando un limpiaparabrisas le brinca al cofre, si su normalmente impecable vocabulario se convierte en soez cuando el auto de enfrente se frena bruscamente sin razón o si la entrada a una vía rápida lo transforma en depredador al acecho de una distracción de otro automovilista para colarse a la fila, usted es una víctima de la ira en el camino.  Pero no entre en pánico, que hay soluciones a su problema. La primera y más sencilla es contratar un chofer y pagarle bien los ganchos al hígado que recibirá frente al volante.


La segunda es adquirir un Hummer bien equipado por la OTAN y convertirse en un iracundo tan respetado, que nadie, nunca más, se atreva a cerrarle el paso.
La tercera es comprar un lanza-telarañas como el que posee el Hombre Araña e inmovilizar a su competencia vial como mosca atrapada, y la cuarta es crear un repertorio de insultos novedoso y de oscuro significado. Este repertorio, constituido de palabras extrañas e inusuales como "gaznápiro", "plantígrado" y "ornitorrinco artrítico", tiene la virtud de dejar mudo al oponente (claro, no sabe si los epítetos son elogios o mentadas de la peor calaña).Existe una quinta solución, que consiste en mudarse a Suecia, un país helado donde no se asoma nunca el sol, pero donde la población es tan decente e inocente, que todavía se asusta cuando algún político local es asesinado.


La sexta y mejor solución, a mi manera de ver, es practicar la compasión cristiana. En otras palabras, hay que ver a los conductores insolentes o incapaces como pecadores y poner la otra mejilla (en este caso, la otra puerta del coche).Claro que también se podría pensar en una estrategia radicalmente diferente. Esta opción, que me gustaría denominar como la "Cruzada nacional en pro de la educación vial", es la más difícil de poner en práctica, porque implica mucha paciencia y una cierta dosis de  sacrificio personal. La primera acción a favor de la Cruzada es conocer a fondo el reglamento de tránsito, cosa que ni Santa Claus ha logrado en su totalidad. El chiste es saber realmente quién lleva la preferencia, cómo se entra a una glorieta y cuáles son las reglas de un cambio de carril ordenado, entre muchas otras cosas. 


Después (y aquí habría que platicar con ese nuevo héroe nacional, Rudolph Guiliani), la policía encargada de dirigir el tránsito debe también conocer el reglamento y sobre todo APLICARLO sin excepciones, pero con honestidad y cortesía. Nada de brincarse un alto sin sufrir consecuencias gracias a un charolazo o intercambio de efectivo. En otras palabras, si le aplican una multa, flojito y cooperando.Posteriormente, habría que conducir con humildad y cortesía. No es válido aventar lámina, aprovechar que se posee una todo terreno gigantesca y colarse en una fila de coches como contrabando por la frontera. En lugar de forzar el paso, pídalo a los otros conductores. Y cédalo con mucha frecuencia. La regla de uno por uno sigue siendo muy factible en las matemáticas y en la vida. Finalmente, sea muy paciente. Si lo insultan, ignore al fulano soez y considere que tal vez le urge llevar a su esposa embarazada al hospital. Si se le cierran, imagine que el otro conductor está en una loca carrera por alcanzar  un sanitario antes de que ocurra una desgracia. Un último consejo: frene siempre en las esquinas. O, por lo menos, ponga el pie encima del freno al llegar a una bocacalle. No vale la pena ganarle el paso a un baboso si la consecuencia es un accidente y de todas maneras, no gana nada el primero que avanza. Sea cortés y, quizá, el horrendo conductor que se beneficie de su nueva actitud se sienta un poco avergonzado de su avidez. Quién sabe, puede sentirse culpable y ceder el paso a otra persona en el siguiente crucero.

Haga click aquí para leer mas artículos de Autocosmos

Artículos Regionales
- La Ira en los Caminos Alabama
- La Ira en los Caminos Alaska
- La Ira en los Caminos Arizona
- La Ira en los Caminos Arkansas
- La Ira en los Caminos California
- La Ira en los Caminos Colorado
- La Ira en los Caminos Connecticut
- La Ira en los Caminos DC
- La Ira en los Caminos Delaware
- La Ira en los Caminos Florida
- La Ira en los Caminos Georgia
- La Ira en los Caminos Hawaii
- La Ira en los Caminos Idaho
- La Ira en los Caminos Illinois
- La Ira en los Caminos Indiana
- La Ira en los Caminos Iowa
- La Ira en los Caminos Kansas
- La Ira en los Caminos Kentucky
- La Ira en los Caminos Louisiana
- La Ira en los Caminos Maine
- La Ira en los Caminos Maryland
- La Ira en los Caminos Massachusetts
- La Ira en los Caminos Michigan
- La Ira en los Caminos Minnesota
- La Ira en los Caminos Mississippi
- La Ira en los Caminos Missouri
- La Ira en los Caminos Montana
- La Ira en los Caminos Nebraska
- La Ira en los Caminos Nevada
- La Ira en los Caminos New Hampshire
- La Ira en los Caminos New Jersey
- La Ira en los Caminos New Mexico
- La Ira en los Caminos New York
- La Ira en los Caminos North Carolina
- La Ira en los Caminos North Dakota
- La Ira en los Caminos Ohio
- La Ira en los Caminos Oklahoma
- La Ira en los Caminos Oregon
- La Ira en los Caminos Pennsylvania
- La Ira en los Caminos Rhode Island
- La Ira en los Caminos South Carolina
- La Ira en los Caminos South Dakota
- La Ira en los Caminos Tennessee
- La Ira en los Caminos Texas
- La Ira en los Caminos Utah
- La Ira en los Caminos Vermont
- La Ira en los Caminos Virginia
- La Ira en los Caminos Washington
- La Ira en los Caminos West Virginia
- La Ira en los Caminos Wisconsin
- La Ira en los Caminos Wyoming
Artículos Similares